Artículos de opinión y pequeñas noticias sobre mi pueblo

1/11/07

Memoria "progre"

Quizás nos va a ir bien recordar, y traer a nuestra memoria aquellas pequeñas historias que nos contaban nuestros abuelos. Claro que según que abuelo y según que padre algunos recuerdos pueden resultar muy poco agradables para los nietos e hijos que han creído que aquel o este socialismo “progre” resolvería nuestros problemas. De ahí que la mayor cualidad de nuestros rojos, (como se les llamaba al principio de la dictadura) o aquellos que dicen ser de izquierdas (como se autodenominan ahora) es y era, su don de palabra.
En ese uso de la palabra la mayor parte de nuestros progresistas (como quisieran que se les llamara) pueden sin apenas darnos cuenta hacer ver el color rojo como verde y el verde como si fuera rojo y no es porque seamos “daltónicos” sino porque saben usar bien ese don de la palabra. Recordando sus orígenes, ¿no se acuerdan? ¡la revolución!… Aquellos que subyugaron por la fuerza y con planteamientos totalitarios a grandes pueblos y se les llamaba comunistas en el siglo pasado. Pues bien, esos fueron los orígenes de nuestros rojos, personajes que en nuestro país tuvieron que renunciar a parte de sus principios para participar en la pequeña y naciente democracia.
Quizás por eso, recordar unos años sin reino donde el orden y la justicia no era ni es un ejemplo a seguir no sea un suicidio si les escuchamos, pues, en su hablar podremos contemplar como esos escasos años que duro el experimento, se convierten en un sueño revolucionario donde las muertes no fueron muertes, las injusticias no fueron injusticia y el desorden siempre lo provocaron los que no eran “demócratas de toda la vida”, es decir, sus enemigos.
Mas recientemente, en nuestra incipiente democracia lograron traernos un ejemplo de cómo desde los altos estamentos del país se gobierna, es decir, aquel “cambio” que anunciaron para conseguir adeptos en las elecciones y que nos encandilo, lo hemos podido saborear y entre otras cosas lo primero que se hizo fue cambiar el sistema educativo, ¡quizás! para que nuestros hijos les puedan entrar con más facilidad estos recuerdos de una memoria histórica que en estos días se esta aprobando en nuestro parlamento.
Dicen que nos han dado ejemplo de cómo se gobierna en una democracia, es decir, de como se puede instaurar el terrorismo de estado, o bien como se propiciar la corrupción generalizada o bien como se puede ir diciendo mentiras o reformar alguna que otra institución quedándose con el dinero de los contribuyentes o embargar una empresa para después volverla a privatizar… ¡Y lo importante!, todo ello sin que les pasa casi nada a los responsables, bueno, algo si, generalmente se hacen ricos. Son esos ejemplos y los recuerdos que no son “políticamente correctos” pues el progreso se ha conseguido “a pesar” de nuestros “progres”.
Pero, una cosa esta clara: siguen teniendo el don de la palabra y en su segundo ejemplo de cómo gobernar, (conseguido el gobierno unos días después de unas explosiones que propiciaron “confusión y muerte”), vamos contemplado la sustitución del incipiente estado de derecho por un estado policial, donde los que reparten justicia parecen ser títeres al servicio del gobierno de turno o donde existen tal cantidad de normas y leyes que nadie esta a salvo, pues en cualquier momento se le puede exigir a “uno” su cumplimiento…
Quizás por eso, ahora tan solo queda contemplar con estupor la lectura de una sentencia judicial que condena sin conocer cual es el arma del crimen, y llama “célula terrorista” a un grupo de delincuentes estrechamente vinculados a la policía de nuestro país, sin explicar a que grupo terrorista pertenecen… Pues… que se sepa, la policía aun no es un grupo terrorista. Y una vez más, como ejemplo de gobierno, quedará “la verdad” escondida en algún que otro rincón.
Otro ejemplo es ver como proclaman desde el gobierno que hay ¡consenso! con todas los partidos del país excepto uno y olvidar que ese “uno” es casi la mitad del parlamento. Es decir, nuestros “demócratas de toda la vida” pueden hacernos ver el color rojo como si fuera verde y el verde como rojo y ¡nosotros sin daltonismo!.
De ahí, que no es extraño que en su hablar sobre la memoria “progre”, la quieran convertir en ley y al mismo tiempo destruir parte de los signos (que son parte también de nuestra historia), pues aun teniendo el don de la palabra, el progreso en esta reciente democracia, entre otras cosas fue y ha sido “a pesar de ellos”. Y eso, no es “políticamente correcto”.

2 comentarios:

Carmen dijo...

Lo progre huele a enterramiento, a cementerio, a podredumbre. Pero a ver quien es el guapo que lo suelta libremente sin ser señalado por el dedo autista de los invasores de los ultracuerpos.

Un abrazo

Jaume Canals dijo...

El problema de lo que se ha venido a llamar progreso el cuando sales de tu pisito calentito y empachado y encuentras en la calle a un vecino desconocido que se esta muriendo de frio y de hambre.