Artículos de opinión y pequeñas noticias sobre mi pueblo

29/11/08

La estafa del ratón

Para nuestra desgracia, nuestros políticos o representantes de turno miraron el diccionario de refranes de Luis Junceda y siguieron a pie de la letra uno de tantos: “Más vale ser cabeza de ratón que cola de León”.

En este diccionario a cada refrán se acompaña un pequeño comentario: “Enseña que es más importante mandar en un grupo pequeño que ser el último en otro mayor. Hasta el poderoso Julio Cesar vino a afirmarlo así una vez, cuando al presenciar la disputa de unos lugareños por la alcaldía de la aldea, vio sonreír a sus capitanes con desdén: -No os burléis – dijo –; también yo preferiría ser cabeza en esta aldea que brazo en Roma.”

Para nuestra desgracia, se dieron cuenta de lo beneficioso que podía ser para ellos (los políticos) y quizás por eso desde hace casi treinta años, se desarrollo el estado de autonomías en nuestro país. Dejando como siempre a la “aldea” sin casi financiación estatal y encargándola que se autofinanciase (en mi “aldea” – pueblo – los impuestos y tasas por vivir en él representan más del 75% de los ingresos que el ayuntamiento obtiene).

Así pues, en treinta años hemos ido sufriendo continuos incrementos de impuestos, al mismo tiempo que hemos ido viendo aparecer nuevas cabezas de ratón (autoridades autonómicas) las cuales no tan sólo viven mejor que sus súbditos (ante la realidad política de mi país no podemos considerarnos ciudadanos), sino que despilfarran nuestro dinero.

Para la supervivencia de la ratonera (autonomía) y para que los siervos no vean su inutilidad o comprueben que es un escándalo para al sentido común... Es necesario que en alguna ocasión, acometan con algunas dádivas y subvenciones a los siervos (aldeanos políticamente correctos). ¡Es su ratonera!.

Para nuestra desgracia, los ratones se rigen por la normas de la ratonera donde el dinero y el poder mandan (son amorales), y dan entrada a otros ratones muertos de hambre (es decir, grupos más minoritarios que ellos) para repartirse el pastel, pues sin estos grupos minoritarios no podrían gobernar a sus anchas (ver el sistema bipartito, tripartito, cuatripartito o los que hagan falta para llegar a una mayoría).

Así pues, cabezas de ratón (minoritarias) que no están para el desarrollo y engrandecimiento de la sociedad que les alimenta, se sientan impunemente a comer en el gran festín autonómico y despilfarran nuestro dinero, destinándolo a cosas que nada tienen que ver con el servicio a nuestra sociedad, e incluso se permiten la sinvergüencería de colocar a sus ratoncitos alardeando que hacen algo para el prójimo (= individuo desconocido para los políticos sino son miembros de su familia o amigos).

6 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buenos días Jaume:
Un excelente artículo de denuncia.
Según lo leía pensaba que se debería publicar en algún períodico local.
Un besote

Jaume Canals Lanacemia dijo...

Como escribo bajo seudónimo, no me dejan publicar en periódicos locales.
Gracias por el besote.

Flavio dijo...

Pues prueba a declararte objetor de conciencia en materia de impuestos. Al fin y al cabo si uno puede objetar a participar en la defensa de la supervivencia del prójimo como de uno mismo, no tendría que ser muy difícil objetar en algo tan prosaico como el vil metal alegando que nuestra conciencia nos impide regalar dinero a quien lo administra en contra de nuestros intereses...
>:-)

Jaume Canals Lanacemia dijo...

Flavio
Uno más inteligente y más sabio y más etc. etc. etc. y todo lo que quieras de más, comentó:"dar a Cesar lo que es del Cesar...".
La supervivencia es supervivencia, incluso para los anónimos, que vivimos en una sociedad.
:)

Perlita dijo...

Oye, ¿se puede hacer lo que dice Flavio? porque si es así, me hago objetora de conciencia anti-impuestos, ya.
La verdad es que por aquí por Valencia, con eso de que el partido gobernante no es de la misma cuerda que el de aquí, no mandan ni la mitad de lo que se necesita. Cuatro años para hacer un túnel de treinta metros...
Los cabeza de ratón viven como quieren y yo me acuerdo de aquel dicho: "Si quieres conocer al personajillo, dale un carguillo"
Esperemos que en cada autonomía surja alguien con sentido común porque de lo que tienen mucho, es de manga ancha.

Yo también te envío un besote...¿para qué escatimar?

Jaume Canals Lanacemia dijo...

Sólo lo puedes hacer... Si estas en el poder.
Los demás, nos toca pagar.
Gracias por el besote.
PD. No los escatimes (los besotes), que son siempre bien recibidos.