Artículos de opinión y pequeñas noticias sobre mi pueblo

1/9/07

Los vecinos, ¡esos desconocidos!

Unas de las primeras noticias que encontré sobre la existencia de guetos en Cataluña fueron en unos escritos del geógrafo Estrabón donde escribía sobre una ciudad dividida por un muro, y que el tiempo había hecho que se formara una sola ciudad. Dada su ubicación temporal, dudo de que hubiera catalanes por aquel entonces, pero alguna gota de sangre, es decir, algún que otro código de ADN de aquellos ciudadanos quizás sigan circulando por estas tierras.

Aunque, si nos hemos tenido que remontar a siglos pasados, también podríamos recordar el sistema de los reinos de taifas y su “acabose”, y dada la situación actual, la cuestión ya no es como llamamos a las regiones, como por ejemplo la autonomía catalana, sino el tiempo que van a durar, pues si estuviéramos a un paso de desmembrar el estado o nación, el siguiente paso será desmembrar la autonomía o región (recuerden que esta pendiente de desarrollar la autonomía municipal). Después, tan solo faltara esperar a que venga un adversario y debamos de volver a empezar… ¿Alguien piensa que ya no existen adversarios?.

Pero volviendo a la gran ciudad que es donde se pretende aglutinar a todos los vecinos de esos pequeños guetos diseminados y donde sus miembros están dispersados, sin muros que los dividan pero vecinos que los separan. ¡Eso!, solo ha sido posible al disponer de esos elementos de transporte como los que ahora se utilizan y estos medios de comunicación, pues, sin esos ni estos, se daría el caso de que casi todos los vecinos se verían perdidos y además desprovistos de una parte de su naturaleza, es decir, de pertenecer a un pequeño o gran gueto.

¡Han experimentado el sentimiento de impotencia y desamparo que algunos vecinos han tenido por la falta de luz o la falta de poderse comunicar por teléfono en el apagón de Barcelona este verano! ¡Si!, los vecinos, esos desconocidos se han visto desolados, desquiciados y... en medio de desconocidos.

Una vez más se ha comprobado que una gran cantidad de vecinos viven sin conocer al vecino de su ciudad, ¡muy grande la ciudad!, sin muros, pero con paredes, techos y avenidas, ¡tan grande!, que apenas conocen ni tan siquiera al vecino de la puerta de al lado o al vecino que tan solo le separa una pared o un techo o un suelo mientras duermen, pero, si conocen al vecino que está a dos estaciones de metro, aunque sin electricidad no hay metro.

Quizás el vecino de la gran ciudad ha tenido que renunciar en muchos casos al contacto vecinal y ha debido de buscarse esa otra pequeña comunidad (gueto) donde se pueda sentir a gusto y cubrir una de tantas necesidades que se tiene como persona, aunque sus miembros estén diseminados a lo largo y ancho de la ciudad.

Ya existen ejemplo de barrios cercados y con vigilancia privada, ya empiezan a existir guetos geográficos dentro de la gran ciudad, o en sus alrededores y en algunos caso se va comprobando como se van reduciendo los lugares comunes de encuentro entre los vecinos. Pero los guetos que se han ido formado siguiendo el criterio del nivel monetario (aunque para algunos les ha sido de gran utilidad), en muchos casos, se han quedado reducidos a ser lugares solo para dormir.

Así pues, para vivir en la gran ciudad, toca diluir los principios de los ciudadanos y convencerlos de que todo es posible y, que no hace falta conocer ni tan siquiera “convivir” con el vecino. Aunque este planteamiento admite incluso que se pueda dar, algún día, esa vuelta a construir guetos geográficos con otros criterios donde los vecinos no acepten esa mezcla de formas y relatividad de principios que en estos momentos se esta imponiendo como por ejemplo en la gran ciudad.

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